Avergoncemos a los “políticos” para que Romancito pueda crecer

 

Su familia no puede disimular más su preocupación frente al paso del tiempo. Llevan casi cuatro años esperando un tratamiento de hormonas de crecimiento para su hijo Román. Nunca pensaron que la burocracia sería el peor de los problemas a los que se enfrentarían. Llenaron formularios y contaron su caso en cada oficina que los derivaron, las asistentes de desarrollo social también están al tanto, los ministerios de salud, los hospitales públicos, el Estado Nacional… Sin embargo en la carrera por luchar y crecer Romancito lleva la peor parte, la de haberse enfrentado a unos seres sin corazón, cuya única meta es el poder y la ambición a cualquier precio, donde lejos quedaron los valores de contención, ayuda, asistencia y acompañamiento que debería brindar el ESTADO a través de sus representantes políticos.

 

Su mamá Elizabeth y Su papa Damián trabajan 8 horas por día, su mamá en un taller de costura y su papá albañil en una empresa constructora. Así luchan por salir adelante en este país, con humildad y dignidad lograron transmitirles a sus tres hijos una educación que hoy los llena de orgullo. Prolijos, compañeros, respetuosos, son algunos de los adjetivos que les remarcan las personas que logran conocerlos, y ellos sonríen y afirman que así son Selene, Lautaro y Roman.

 

Su preocupación ya se manifiesta en lágrimas y una sonrisa inocente nos demuestra que no todo está perdido...

Su preocupación ya se manifiesta en lágrimas y una sonrisa inocente nos demuestra que no todo está perdido…

 

Ayudanos a compartir, difundir y viralizar la historia de Román, de 9 años. Intentamos sensibilizar a cuanto político pueda hacer algo por “Romancito”, el niño que hace tres años espera por su tratamiento con hormonas de crecimiento y no consigue que el ESTADO lo escuche. Su crecimiento se detuvo, su cuerpo se descalcifica, sus cartílagos empiezan a cerrarse y ningún funcionario político ha sentido sensibilidad por él. Tanto el Gobierno Nacional como Provincial hasta el momento están totalmente ausentes, mientras Romancito intenta ser un chico normal, un chico que quiere jugar a la pelota con amigos de su edad… Su preocupación ya se manifiesta en lágrimas y una sonrisa inocente nos demuestra que no todo está perdido. La medicación cuesta unos 150.000 pesos mensuales, la familia no quiere ayudas de dinero, sólo quieren el compromiso de la NACIÓN en el comienzo y continuidad del tratamiento que es a largo plazo.

 

Más allá de promesas de último momento, o cientos de llamados que recibió la familia en estos días, por el momento no dejan de ser sólo promesas. E incluso de manera oficial nadie, de ninguna dependencia del Estado Nacional, se comunicó con ellos para anunciarle la cobertura del tratamiento. Todo sigue igual a tres años atrás, quizá hoy con más esperanzas, aunque en concreto por el momento no hay nada y hasta ahora sólo fueron palabras en el aire en boca de algún que otro allegado al tema.

 

Compartamos y comentemos alentando a Román y su Familia. Esperamos en unos meses poder celebrar la buena noticia, esperamos poder descubrir al menos un funcionario político a la altura de las circunstancias, que demuestre tener corazón…

 

Teléfonos de Contacto: 3464 515818 (Elizabeth) y 3464 522928 (Damián)

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