Policías “Coimeros”, todos los detalles del Juicio en Casilda

En la mañana de este Lunes bajo la órbita del Juez Carlos Pareto y ante las Fiscales Lorena Aronne y Marianela Luna de Casilda tuvo inicio el Juicio Oral y Público por la presunta comisión del delito de exacciones ilegales por parte del entonces Comisario de Chabás, Norberto César Ramos y Gonzalo Rodrigo Ríos, numerario de dicha comisaría, quienes solicitaron dinero indebidamente abusando de su condición de policía para “hacerles una gauchada” y devolverles algunos de los animales que habían sido robados a la familia Orlandoni de su campo en Sanford y que fueran hallados en jurisdicción de Chabás.

 

Es un hecho con particularidades de gran importancia porque han vulnerado y lesionado el bien jurídico de la Administración Pública, o sea el estado, por ende la sociedad. Quienes cometieron el delito eran Funcionarios Públicos responsables de velar por el servicio a la comunidad, y lejos de brindar tal servicio han exigido dinero. Estos funcionarios realizaron acciones ilícitas pidiendo dinero a cambio de devolver cosas que les habían sido sustraídas a ciudadanos. Son actos de corrupción que no sólo deben ser repudiados, sino investigados y juzgados. Esto es lo que le va a dar confianza a la comunidad, que sean juzgados por tales actos. Hay que resaltar aquellos funcionarios públicos que diariamente trabajan con honestidad y transparencia por tal no hay que permitir que la función se vea opacada por estos actos corruptos, sostuvo la Fiscal Luna durante el Juicio.

 

La pena solicitada por las Fiscales Luna y Aronne es 3 años de prisión de ejecución efectiva e inhabilitación. Lo que conlleva en caso de condena a que ambos efectivos, tanto el Comisario Ramos como el numerario Ríos, deban ser echados de la fuerza policial. El próximo martes 17 de mayo se conocerá la resolución final del Juez.

 

El hecho

Todo comenzó un 22 de octubre de 2014 cuando Miguel Angel Orlandoni y su hijo Jonathan se dirigieron como cada mañana hacia el campo situado a unos 2,5 km del radio urbano de Sanford en sentido hacia Los Molinos y al llegar ya advirtieron que algo extraño había ocurrido. Un acoplado situado a pocos metros del alambrado les hacía presumir que algo había ocurrido en su establecimiento. Caminaron hasta la vieja edificación, ubicada a unos 600 metros del ingreso y se encontraron con el peor panorama… Todas las herramientas con las que contaban, muchas de ellas de gran valor afectivo por ser herencia de anteriores generaciones que trabajaron en ese campo a sol y a sombra para que ellos hoy puedan tener una fuente de ingresos que les permita vivir, habían sido robadas… Miguel Angel, Jonathan y otros familiares viven el día a día con lo que el pequeño campo les permite, entre siembra y la cría de animales.

La pequeña edificación dentro del campo, convertida en criadero de cerdos y pollos, había sido saqueada por los delincuentes. Era una fecha próxima a las fiestas de fin de año y donde la familia se preparaba para las buenas ventas navideñas, sin embargo los delincuentes interrumpieron el proceso y se llevaron 80 pollos híbridos y 11 lechones, además de las herramientas como ya mencionáramos.

 

La denuncia del robo

Con una mezcla de odio e impotencia la familia se acercó a la Comisaría de Sanford para hacer la denuncia, los atendió el Comisario Dal Lago, se dirigió al lugar y comenzó a desarrollar todas las medidas investigativas correspondientes e incluso efectuó las comunicaciones con todas las comisarias, incluida la de Chabás. Mientras tanto la familia hizo averiguaciones por su cuenta en la localidad y pueblos vecinos.

Llegaron así el Lunes 27 de Octubre de 2014, Miguel y su hijo, a Chabás, a un campo ya conocido en el ámbito policial por hechos de piratería de líquidos, fertilizantes y abigeato; se hicieron pasar por compradores de animales y hablaron con un peón, que incluso se mostró nervioso frente a las preguntas de los supuestos “compradores” de animales, el peón respondió lo suficiente sin saber que se trataba de los propios dueños de botín robado en Sanford, es allí donde Miguel Ángel sospechó que los animales eran los de él e inmediatamente se presentó en la Comisaría de Chabás, ya que el campo en cuestión donde estarían sus animales robados era jurisdicción de Chabás.

 

El pedido de “coima”

El Comisario Ramos los atendió, y según relató Miguel Ángel, en un primer momento es como si le hubiesen esquivado a su comentario, argumentaron que no podrían ir, e incluso ya al final de la charla llegaron a decirle “nos estamos arriesgando nuestro puesto de trabajo pero te vamos a hacer la gauchada”, frase tras la cual inmediatamente y luego de pedirle a Miguel Ángel que su hijo se retire para charlar a solas, el Comisario le pidió 1500 pesos para gastos de movilidad y personal… para poder recuperarle las cosas…” a lo que Miguel respondió que no tenía ese dinero y dijo que iba a ver si lo conseguía. Cuando se iban el comisario le pidió un número de teléfono para ponerse en contacto ante cualquier novedad y le solicitó que por favor no le dijera nada al Comisario de Sanford, que él le iba a avisar…

Lo curioso que al salir la familia Orlandoni de regreso hacia Sanford, mientras se conducían por Ruta 33, advirtieron que un móvil policial salió tras ellos y se dirigió directamente al campo donde estarían los elementos robado, campo que en ningún momento Miguel Ángel brindó detalles al Comisario sobre la ubicación exacta. Los uniformados sabían perfectamente el camino contó Orlandoni.

 

Impunidad total y recupero de algunos animales

Al cabo de un rato llamaron varias veces desde la Comisaría de Chabás a la casa de Miguel, hasta que lograron comunicarse con él, y le pidieron nuevamente los 1500 pesos ya que argumentaron que tenían novedades. Lo citaron entonces al trabajador agropecuario en una estación de servicio abandonada en las afueras de Sanford para no ser vistos por la gente del pueblo y tras el encuentro le mostraron 4 pollos en una caja en el asiento trasero del móvil policial, y 9 lechones en el baúl, dentro de bolsas y a punto de asfixiarse. Miguel Ángel se condujo desde la estación abandonada hasta su campo todo por la periferia del pueblo, tal como había sido el pedido de los uniformados para no llamar la atención en las calles del pueblo, llegando así hasta el pequeño campo de los Orlandoni donde le hicieron entrega de los animales recuperados en parte, de los cuales 5 lechones murieron por consecuencia de la asfixia provocada por los policías al colocarlos dentro de bolsas en el baúl del móvil policial y el intenso calor que hacía durante ese día.

 

El empleado policial Gonzalo Ríos fue quien le preguntó personalmente a Miguel, ya una vez en el campo y habiendo entregado los animales, si había podido conseguir la plata, y ante la negativa por parte de la víctima, Ríos llamó desde el campo hacia la Comisaría para informar a Ramos que el dinero aún no estaba. El efectivo policial finalizó la charla con Miguel Ángel diciendo “consígalo (por el dinero) lo antes posible porque nos vamos de licencia y lo necesitamos antes de salir”.

 

Insistencia en la “coima” y denuncia hacia los uniformados

En días posteriores la familia Orlandoni recibió numerosos llamados desde la comisaría de Chabás atormentándolos por el pago de la “coima” que aún no habían cumplido.

Una vez reunido Miguel Ángel con su familia y luego de una charla concluyó que no debía pagar nada, en ningún concepto, por lo que decidió hacer la denuncia correspondiente en la U.R IV de Casilda. A raíz de tal denuncia comenzó la investigación por parte del Ministerio Público de la Acusación de Casilda, donde recabaron testimonios tanto de las personas como de personal policial que con apoyo del material de cámaras de videovigiliancia del pueblo de Sanford y sumado a detallados entrecruzamiento de llamadas lograron demostrar, entre otras pruebas aportadas, que el hecho existió, quedando de manifiesto el desubicado pedido de coima por parte de los empleados policiales juzgados. “Es un delito contra la administración pública, contra la sociedad, lo que les paso a ellos seguramente les pudo haber pasado a muchas personas que no han denunciado y se van a sentir identificadas con esto”, sostuvo la Fiscal Luna.

 

El Concejal del pueblo Mauricio Plancich defiende al Comisario acusado de corrupción

Mauricio Plancich, abogado defensor del Comisario Ramos acusado por el pedido de “coima”, expresó: “acá no hubo delito”, al mismo tiempo que se refirió a tan atroz hecho argumentando que sólo se trataba de una interna policial y acusando a las propias víctimas por expresar durante el Juicio su pensamiento sobre que la policía tendría algún tipo de relación con los delincuentes que robaron su campo. Plancich minimizó demasiado todo el suceso sin entender que para la familia Orlandoni, esos 11 lechones y 80 pollos eran el sustento y fuente de ingreso que les permitía vivir dignamente y que su indignación que los llevó a denunciar el hecho, lejos de ser una interna policial, recaía en tener que pagarle a la policía por haberle recuperado algo que era de ellos. Fueron ellos los propios investigadores.

 

Hallazgos relacionados

Cabe señalar que en Noviembre de 2015 fueron detenidos en una serie de allanamientos los integrantes de una banda dedicada al abigeato y “entraderas” en campos, entre los que se encontraban los delincuentes señalados por Miguel Ángel. En octubre de 2014 cuando allanaron por el robo de Orlandoni sólo encontraron algunos animales, sin embargo, un año después cuando la PDI volvió al campo de Chabás por otra investigación paralela lograron secuestrar elementos que pertenecían a Miguel Ángel, evidenciando por ende algún tipo de ocultamiento durante el momento en que habían cometido el hecho de Orlandoni.

 

¿Qué hubieran hecho por 100.000 pesos?

La pregunta abierta que nos deja todo esto es: Si por 1500 pesos hicieron semejante trama y actuaron con tanta impunidad, ante los llamados que hicieron solicitando dinero desde las líneas telefónicas propias de la comisaría, hasta llevar los animales en el baúl del móvil policial y estando los efectivos uniformados incluso al momento de la entrega y pedido de coima; ¿qué hubieran sido capaces de hacer si se hubiera tratado por ejemplo de alguna situación donde el dinero en “juego” supere los 100.000 pesos?…

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