Una vida difícil y un desesperado pedido de ayuda

 

Carolina recurrió como última instancia a algo que nunca había tenido en mente hacer, un pedido público de ayuda; aunque no pide nada material e incluso lo aclara varias veces. Sólo pide trabajo. Tanto ella como su marido están pasando un momento muy difícil, seguramente no ajeno a lo que pasan muchas otras familias también. Carolina pasó por momentos extremadamente duros y de emociones encontradas… momentos de querer terminar con la angustia de todos los días. Sin embargo la siguió luchado.

 

Yo sé lo que es el hambre, a mí no me la tiene que contar nadie, yo lo viví de chica; yo sé lo que es sentir hambre; expresó Carolina mientras nos recibió en barrio Alberdi de Casilda, para contarnos su historia y tratar de conseguir un lugar donde poder trabajar ella o su marido, o ambos en el mejor de los casos y poder sumar ingresos a su familia. Mientras nos relata su situación a la cámara de día7 afirma: Yo, solamente pido trabajo, no pido que me regalen nada; pido para limpiar, cuidar niños, personas enfermas en sanatorios, lo que sea. Siempre en mi vida tuve en la cabeza que tenía que estudiar, porque mi madre siempre me decía que tenía que estudiar para ser alguien en la vida. Yo quiero tener mi título para poder costear los estudios de mis hijas y que se puedan educar e ir a la Universidad. Siempre estuvo en mi cabeza ser alguien. Yo pienso en el futuro de mi hija. Concluyó.

 

Carolina está pasando un mal momento junto a su marido y sus dos hijas; pide trabajo para poder salir adelante. Cuenta además detalles de su dura infancia. Leé la nota.

 

Carolina tiene una historia de lucha y superación, fue madre a los 15 años; terminó su secundaria y no pudo empezar una carrera, decidió trabajar y al año y medio conoció a quien hoy es su marido. Llevan ya 13 años juntos y durante los 13 años vivieron al día. «Todas las noches me acuesto pensando en que al otro día tengo que darle de comer a mis hijas.», expresó en referencia a su mayor preocupación; sus hijas.

 

Uno con la panza vacía no duerme, no puede descansar. Yo te hablo desde el punto de vista mío, porque yo lo viví. Con mis padres, mi papá pescaba para darnos de comer a nosotros. Yo no pido que me regalen nada, un trabajo para mí o para mi marido, para lavar baños, para limpiar casas, lo que sea, lo aceptamos. …Yo hoy con 60 pesos compro un poco de alitas y con lo que tenga en mi casa hago un guiso, si tengo que hacer un guiso “guacho” lo hago; pero van a tener algo para comer mis hijas. Si hay pan se come pan y si no se hace una polenta dura con azúcar, como me hacía antes mi madre. Yo a veces hago malabares para hacerles de comer a mis hijas. En el profesorado, en la clase, una vez hablábamos que hay chicos que comen una sola vez al día y que son cinco comidas diarias lo recomendado; y yo pensaba en mí, pero no lo planteé en la clase, que yo a veces le doy una sola comida al día a mi hija… Y las lágrimas corrieron por su mejilla y con la voz cortada nos pidió perdón por esas lágrimas y agregó: es muy duro para mí porque no quiero que mis hijas pasen eso. Cerró Carolina.

 

☎️ El número para quien pueda ofrecerle algún trabajo es: 3464-624991, es el mismo número tanto para hablar con ella como con su marido, ya que tienen un solo teléfono en la familia, por cuestiones obvias de costos. Su dirección es Victoria 2731, en barrio Alberdi de Casilda.

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