911 a la deriva sin GPS y con chalecos truchos

Los flamantes móviles del 911 ya no cuentan con el sistema de georeferenciación que les permitía a los operadores de la central conocer su posición.

Los flamantes móviles del 911 ya no cuentan con el sistema de georeferenciación que les permitía a los operadores de la central conocer su posición.

 

Pese al gran anuncio que hizo el Gobierno de Santa Fe desde su Ministerio de Seguridad, prometiendo la creación del sistema de emergencias 911 para poder dar respuestas a la prevención del delito, no fue más que una pantalla donde todo se derrumbó a pocos meses de su implementación. Desde GPS´s que dejaron de funcionar y por ende perder la posición instantánea de cada móvil, hasta chalecos antibalas que tuvieron que ser devueltos porque la mala calidad de sus materiales ponían en peligro la vida de los uniformados. Sumando como un aporte más a la inseguridad que en Casilda de a momentos quedó en servicio un solo móvil del 911 para realizar la prevención del delito en una ciudad de más de 45.000 habitantes, con todas las consecuencias que esa situación trae aparejada.

 

Tras la flamante incorporación de los nuevos móviles policiales, donde allá por el mes de abril del corriente año el Ministro Pullaro anunciaba en la planta alta de la Terminal de Ómnibus Casilda la puesta en marcha del sistema como una gran herramienta para combatir la inseguridad, el punto en el cual desde el Ministerio hicieron mayor hincapié era el “monitoreo satelital” por GPS de cada uno de los móviles; que les iba a permitir no solamente saber quien estaba más cerca de la emergencia sino también tener un control exhaustivo sobre cada uno de ellos que habían perdido desde hace bastante tiempo la consigna principal… “servir a la comunidad”, para permanecer por horas detenidos en algún punto de la ciudad logrando así ahorrar combustible, el mismo que les era exigido por sus superiores a modo de retorno monetario.

 

Los GPS como decíamos venían, según expresó en aquella oportunidad Pullaro, a poner fin a todo ese mal manejo dentro de la Fuerza Policial, e incluso durante los primeros meses el sistema de georeferenciación GPS fue la preocupación de muchos jefes, ya que de esa manera los tenían bajo la lupa…

 

En cuanto a los chalecos antibalas fue una nota que enviaron desde el propio Ministerio de Seguridad de la Provincia la que puso en alerta a los uniformados sobre la falta de protección que los mismos les otorgaban. En sus líneas expresaba que debían remitir todos los chalecos que les habían sido entregado últimamente ya que habrían “detectado” que carecían de la calidad necesaria para poder cumplir con su premisa de “salvar vidas”. La situación se repitió tanto en Casilda como así también en Venado Tuerto, San Lorenzo, Villa Constitución y otras dependencias del sur santafesino.

 

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